¿Dónde buscamos la felicidad? Dos caminos según el Dalai Lama
Todos los seres humanos compartimos una misma meta fundamental: deseamos ser felices y queremos evitar el sufrimiento. Sin embargo, en el mundo actual a menudo confundimos la felicidad real con momentos pasajeros de placer.
Según Su Santidad el Dalai Lama, existen principalmente dos formas de experimentar el bienestar: la felicidad de los sentidos y la felicidad mental profunda.
La trampa de la felicidad externa
La felicidad sensorial se basa en la comodidad física, el consumo y el placer inmediato. Aunque nos atrae bastante, este tipo de satisfacción suele ser muy costosa y nunca nos llena por completo.
Buscar el bienestar fuera de nosotros nos quita el control de nuestra propia paz. Al depender de circunstancias externas, que siempre cambian de forma imprevista, este bienestar resulta frágil y efímero.
Además, si invertimos todo el tiempo en perseguir metas materiales, no nos queda espacio para cultivar la verdadera tranquilidad interior. Por eso, el exceso de deseos de la sociedad actual se convierte en el origen de gran parte de nuestro estrés y ansiedad.
El concepto tibetano de chock shè
Por otro lado, la felicidad basada en la mente es mucho más estable. En la tradición tibetana se utiliza el término chock shè, que significa «sentir que es suficiente con tener suficiente».
Esta actitud consiste en valorar activamente lo que ya tenemos, en lugar de enfocarnos constantemente en lo que nos falta. Se trata de una satisfacción sana que nos libera de la necesidad de acumular.
Asimismo, esta forma de vivir influye de manera positiva en nuestro entorno. Gran parte de los problemas ecológicos actuales, como la contaminación o el consumo desmedido de recursos, provienen justamente de desear en exceso.
Cómo aplicar esta enseñanza en tu día a día
Adoptar el chock shè no significa renunciar a tus aspiraciones, sino simplificar tu vida para ganar libertad. Puedes empezar a aplicar esta actitud en varios aspectos sencillos:
-
En tus compras: Pregúntate si realmente necesitas un objeto antes de adquirirlo.
-
En tu agenda: Reduce compromisos innecesarios para tener tiempo de calidad.
-
En tu mente: Suelta el exceso de pensamientos y expectativas que te cargan de tensión.
Cultivar una mente satisfecha es el primer paso para vivir con más calma. Te invitamos a explorar nuestras actividades y talleres para profundizar en la meditación y en la filosofía budista.
