SESIÓN 8 “La Esencia de la Meditación”

ALGUNOS PUNTOS CLAVE

1. Una visión general del shamatha

  • ¿Como podemos transformar nuestra mente? Conociéndola. Y para ello, la mejor práctica es la meditación y su integración en nuestra vida cotidiana.
  • La meditación es un proceso de llegar a conocer nuestra propia mente. La meditación es el estado de no-distracción, 25% atentos, 25% conscientes y 50% presentes de manera espaciosa.
  • Aunque la meditación se puede presentar de manera muy completa, lo cierto es que meditar es algo extremadamente sencillo, cualquiera puede hacerlo, en todo momento y lugar. El primer paso es no forzar la mente, sino por el contrario, hacernos amigos de ella.
  • Para hacernos amigos de nuestra mente es fundamental no luchar contra ella reprimiendo nuestros pensamientos y emociones, pero tampoco funciona el hacerle caso dejándonos arrastrar por todo lo que ésta diga.
  • Es fundamental reconocer los pensamientos y emociones como las simples apariencias de la mente, semejantes a nubes, temporales y vacíos de toda existencia verdadera. Este reconocimiento nos liberaría de un enorme peso, volviéndonos más alegres, desenfadados, desinhibidos y con una mayor paz y contento interior.
  • Otro aspecto importante a la hora de entablar una buena amistad con nuestra mente es entender que lo que más le gusta a ésta es estar activa, tener algo que hacer. Cuando la mente está desocupada crea muchos problemas. Así pues, le damos una tarea, ésta tarea es la meditación.
  • Se dice que practicar meditación es algo tan sencillo, que si somos conscientes de cualquier cosa que experimentemos y si podemos permanecer ahí sin distracción, eso es meditación.
  • Puesto que la raíz de todos nuestros problemas viene de la distracción, podremos vencerla si aplicamos el antídoto de la atención.
  • Para aquietar la mente podemos hacer uso de dos enfoque distintos:
  1. El enfoque directo: Cuando simplemente podemos soltar la mente y dejarla permanecer de manera espaciosa.
  2. El enfoque gradual: Cuando nuestra mente se encuentra demasiado agitada como para emplear el enfoque directo, necesitamos ayudarnos de un método como por ejemplo observar un objeto o una imagen, escuchar o recitar un mantra u observar ligeramente la respiración. Estos tres métodos juntos, forman parte de lo que se conoce como la práctica unificadora (que veremos más adelante).
  • Luego aprendemos a usar los cinco sentidos como soporte de la meditación, para más tarde aprender a lidiar con los pensamientos y emociones, sin rechazarlos ni darles demasiado poder. El secreto es darles mucho espacio siendo conscientes de ellos. Un método muy útil para trabajar con los pensamientos y emociones es el de etiquetar: Surge un pensamiento y dices: ¡pensamiento! Surge una emoción y dices: ¡emoción! Reconoces lo que surge como lo que es y das espacio para que todo pueda aparecer. En la meditación cualquier cosa es bienvenida.
  • El secreto está en no aferrarse a lo que surge, simplemente somos conscientes de manera suave de como vienen los pensamientos y de como se marchan, sin más.

2. La práctica informal

  • Tanto si tenemos tiempo para practicar formalmente como si no, integrar la meditación en nuestra jornada diaria es algo fundamental y uno de los principales objetivos de la práctica budista.
  • Buda, consciente de los problemas de falta de tiempo de muchos de sus seguidores, demostró que es posible meditar en cualquier momento y lugar.
  • Para que la práctica informal funcione es importante establecer un objetivo personal que nos motive. Como principiantes, marcarse la meta de volver de 3 a 5 veces al día al momento presente es algo asequible (este número puede ir aumentando en la medida en que te sientas cómodo/a). Y algo que también ayuda es llevar la cuenta de cuantas veces has recordado el estar presente.
  • Existen diferentes modos de llevar esta cuenta a cabo, entre los que se encuentran los contadores electrónicos o manuales, los malas (rosarios budistas), pequeños blocs, etc..
  • Lo importante es crear el hábito de volver, una y otra vez. La conciencia crea el hábito y el hábito apoya a la conciencia. Para crear este hábito necesitamos al principio un poco de esfuerzo y algo de ayuda. Cosas que nos ayuden a recordar el volver a la atención, como la alarma de un reloj, post-its con frases inspiradoras en nuestro lugar de trabajo, aplicaciones para el móvil y demás, pueden sacarnos de la distracción y recordarnos nuestro propósito de estar presentes.
  • La practica informal de meditación tiene muchos beneficios, pero hay varios muy significativos:
  1. Nos ayuda a familiarizarnos con nuestra mente en toda situación, de manera que cuando nos sentamos a practicar formalmente no nos sentimos como si estuviéramos con un desconocido.
  2. Nos ayuda a romper la barrera entre la practica formal e informal.
  3. Erradica la concepción errónea de que tenemos que estar en un entorno completamente tranquilo para meditar.
  4. Aprendes a como lidiar con las distracciones y convertirlas en meditación.
  • Un gran practicante no es aquel que hace mucha práctica formal, sino aquel que está practicando todo el tiempo.

Tareas para la semana (y para toda la vida)

  1. Mantén la disciplina de seguir sentándote a meditar todos los días.
  2. Integra la meditación en tu vida diaria volviendo al momento presente cada vez que te des cuenta de que te has distraído. Utiliza aquellos recordatorios que te parezcan más efectivos.

¡Os esperamos el curso que viene!

Empezamos el martes 10 de enero

¡FELIZ AÑO A TODOS/AS!

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