“La meditación usando los sentidos, los pensamientos y las emociones” Sesión 5 (09-01-2018)

Algunos puntos clave

  1. Las apariencias y esencia de la mente
  • Cuando hablamos acerca de la mente, la mayoría de nosotros creemos que la mente solo son pensamientos y emociones. En el budismo, esto se conoce como las apariencias de la mente, o dicho de otro modo, lo que la mente aparenta ser.
  • A medida que, gracias a la meditación, nuestra mente se va calmando, descubrimos otro aspecto de la mente del que no éramos conscientes hasta ahora. Este aspecto permanecía oculto detrás de todo el ruido mental, de toda nuestra alteración, de toda la distracción en la que siempre andamos perdidos.
  • Conforme la mente se aquieta, lo que se revela es un espacio que siempre ha estado ahí, lleno de claridad, contento y paz; un espacio que tiene mucho más que ver con lo que somos realmente. Esto es lo que en budismo denominamos la naturaleza o esencia de la mente.
  • El aferramiento a nuestras historias, siempre cambiantes y nada confiables (las apariencias de la mente), tiene como resultado la total ignorancia acerca de quienes somos. Es solo cuando soltamos este aferramiento y comenzamos a descansar en el espacio que se revela que empezamos a conectar con nosotros mismos, con nuestro aspecto más genuino, con nuestro verdadero ser.
  • Para explicar estos dos aspectos de la mente se suelen utilizar varios ejemplos, entre los cuales se encuentra el de las nubes y el cielo:
  1. La nubes representan las apariencias de la mente: pensamientos, emociones, sensaciones e historias.
  2. El cielo representa la esencia o naturaleza de la mente: el espacio sin límites que nunca se ve afectado por nube alguna.
  • Lo que hacemos por medio de la meditación es trascender las nubes y experimentar directamente la verdadera naturaleza de nuestra mente que es semejante al cielo.
  1. Descubrir la naturaleza de la mente
  • La mente que debemos transformar es nuestra mente ordinaria confundida, llena de historias, juicios, prejuicios y opiniones. Mientras que la esencia de la mente ya es perfecta.
  • Uno de los principios fundamentales del budismo es que cada unos de nosotros tenemos naturaleza de buda. Hay un aspecto divino y bondadoso como base de nuestro ser. Este aspecto nos es desconocido pues andamos siempre enredados en las apariencias de la mente.
  • Pero solo tenemos que volver la mirada hacia el interior para ver esta naturaleza de la mente que es como el cielo y que está siempre presente.
  • Nuestro fallo principal es que depositamos nuestra confianza en los pensamientos y emociones y no en la esencia de la mente, y ahí es cuando nos confundimos. Arrastrados por sus apariencias, la mente se convierte en nuestra peor pesadilla.
  • En las enseñanzas budistas, especialmente en las tibetanas, todo el énfasis se pone en encontrar la raíz de la mente, mucho más que en el análisis interminable de las historias que circulan por ella.
  • Este giro en nuestra manera de mirar no nos convierte en personas introvertidas; es un giro que nos conecta y nos lleva a experimentar la espaciosidad y la libertad de la mente en su estado puro. En este reconocer la naturaleza de la mente está la iluminación.
  • Nuestro problema es que pensamos demasiado, por eso el propósito de la meditación es sacarnos de la distracción y llevarnos a esta paz natural de la naturaleza de la mente.

Tareas para casa

  • 1) Sigue sentándote a meditar todos los días y reconoce todo lo que aparece en la mente como las apariencias, déjalo pasar y relájate.

  • 2) Reflexiona: ¿Pueden las nubes, por negras que sean, afectar o perjudicar al cielo de algún modo?

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