“LA MEDITACIÓN, LA CONCIENCIA Y LA ESPACIOSIDAD”

Sesión 6 (16-07-19): ” Nuestra conciencia ya es perfecta”.

1. Meditar con conciencia

  • La conciencia está con nosotros todo el tiempo, tanto si somos conscientes de ello como si no. Siempre hay conciencia. Pero el punto clave es que debemos reconocer nuestra propia conciencia.
  • Pero, ¿cómo reconocer esta conciencia? En el momento preciso en que nos damos cuenta que estábamos perdidos, estamos reconociendo nuestra conciencia.
  • Cada vez que salimos de nuestras historias y volvemos al momento presente, hay una sensación de despertar, de presencia, de volver a estar conscientes. Hemos pasado de la inconsciencia a la conciencia.
  • Una vez que hemos vuelto a la conciencia ya no hemos de meditar, simplemente hemos de permanecer en esa presencia, en ese estado natural, fresco y despierto de la mente. No meditamos pero tampoco nos perdemos; esta es la esencia de todo tipo de meditación.
  • Aunque hay muchas técnicas de meditación, como usar la respiración, un objeto físico, los sonidos, las sensaciones, los pensamientos e incluso las emociones como objeto de meditación, en realidad todas tienen el mismo punto en común: estar conscientes.
  • Mientras notes y cultives tu conciencia estarás bien, estarás a salvo.
  • Cuando reconocemos nuestra conciencia, estamos conectando con lo más auténtico de nosotros mismos, con nuestra verdadera naturaleza. De esta conexión surge una paz interior y un contento que no dependen de causas o circunstancias externas.
  • Al contrario de las fuentes externas de “felicidad” siempre cambiantes, esta fuente de contento interior es algo en lo que sí se puede confiar. Esta conciencia que es nuestra verdadera identidad no cambia, es inmutable y por tanto, confiable.
  • Al igual que el espacio no se ve afectado ni limitado por los objetos que lo atraviesan, la conciencia no se ve afectada ni limitada por los pensamientos y emociones que surgen en ella. La conciencia simplemente es.

2. Ya somos perfectos

  • A pesar de las interminables historias que pueblan nuestra mente acerca de quienes somos, lo cierto es que cada unos de nosotros es fundamentalmente bueno.
  • El mensaje principal que dio el Buda es que dentro de nosotros existen cantidades ilimitadas de amor, compasión, inteligencia, capacidad y sabiduría.
  • Esta mente en la que a menudo nos encontramos atrapados y confusos, es en esencia clara, fresca, abierta y esta llena de luz, como el cielo. Pero a veces, estados mentales como la ira, el enfado, el deseo, etc… pueden nublarla e impedirnos ser conscientes de ella.
  • Las enseñanzas budistas nos enseñan que solo se trata de dejar las nubes a un lado pues nuestra esencia es y siempre será pura; ya somos perfectos tal y como somos.
  • El problema viene de habernos identificado erróneamente con los aspectos externos de la vida, pensando que son éstos los que nos van a otorgar la felicidad. Pero los maestros nos dicen que no necesitamos nada de fuera. Ya tenemos en nuestro interior todo lo necesario.

Tareas para la semana

  • Durante la semana, tanto en tu meditación sentada como en el día a día, practica tantas veces como puedas esta no meditación y no distracción, recordando que esta conciencia del momento presente es quien tu eres realmente.

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