“LA MEDITACIÓN, LA CONCIENCIA Y LA ESPACIOSIDAD”

Sesión 1 (04-07-17): Experimentando la libertad, la paz y el contento en el simplemente ser.

¡Bienvenidos/as a este nuevo curso!

  • El propósito de este curso es el llegar a una comprensión experiencial sobre lo que la meditación es realmente, y a través de la experiencia directa llegar a la comprensión intelectual.

Lo que es y no es la meditación

  • La meditación es un proceso que nos lleva a conocer nuestra propia mente para hacernos amigos de ella.
  • Gracias a la meditación aprendemos a relacionarnos con los pensamientos y las emociones más que a luchar contra ellos o evitar que surjan.
  • Meditar no es dejar la mente en blanco, quedar en un estado de éxtasis, ni tampoco una forma de luchar contra los pensamientos.
  • En la meditación le damos a la mente un foco para que permanezca atenta al momento presente. Este foco puede ser la respiración, por ejemplo. De esta forma estamos revirtiendo el hábito de la mente de andar siempre distraída.
  • Meditar tiene que ver mucho con desarrollar una forma natural de ser, que es lo que veremos principalmente en la siguiente enseñanza.

1. Experimentando la libertad natural de la mente

  • Puesto que la mente es la raíz de todo nuestro sufrimiento y nuestra felicidad, si lo que queremos es sentirnos felices y en paz, hemos de desarrollar una mente con contento.
  • El filósofo francés Pascal dijo: “Todas las dificultades del hombre vienen de su incapacidad para sentarse tranquilamente en un habitación consigo mismo”.
  • Hemos perdido el sentido de ser, no sabemos como estar con nosotros mismos, por eso siempre estamos haciendo cosas, buscando afuera formas de entretenernos. Pero si aprendemos a simplemente ser, podremos disfrutar de nuestra propia compañía y nunca más nos sentiremos solos; nos habremos encontrado a nosotros mismos. Es como nacer de nuevo a una vida más vibrante, fresca y con sentido.
  • Cuando conectamos con nuestro ser más auténtico, el interés por los pensamientos se pierde progresivamente, la vida se simplifica y la mente se aclara y se calma. Necesitamos traer esta forma sencilla de ser a nuestras vidas. Como dijo un gran maestro de meditación: “Sé como una vaca: come, duerme y caga. Lo demás no es asunto tuyo”. Démosle ese descanso a la mente y observemos que ocurre.
  • Al permanecer “siendo”, en lugar de “haciendo”, nuestras acciones se vuelven un reflejo de la presencia mental que encarnamos, convirtiendo cada cosa que hacemos en una práctica de meditación. Recuerda el dicho zen: “Cuando como, como y cuando duermo, duermo”. Nos sentimos cómodos y despreocupados en nuestra vida diaria.
  • Permanecer en el simplemente ser es permanecer en la mente natural, donde hay claridad, conciencia y un gran espacio libre de pensamientos. Si los pensamientos son como nubes, la naturaleza de la mente es como el cielo, libre, abierta y sin limites. Conforme vamos apartando nuestra confianza de la mente pensante y la vamos llevando a la mente natural nuestra vida cambia.
  • No tengáis miedo de vuestra mente, no tengáis miedo de vuestros pensamientos. Los pensamientos son solo pensamientos, no son tú. Lo que somos en realidad es mucho más grande que los pensamientos y las emociones.

2. La meditación es solo ser

  • Aprender a meditar es aprender a dejar la mente, aprender a simplemente ser. Es lo contrario de lo que hacemos habitualmente: pensar, hablar y hacer en exceso, por eso debemos recuperar esta conciencia de ser.

  • El secreto de la meditación es aprender a estar contigo mismo, dejando que todos los pensamientos y las emociones se disuelvan. Es entonces cuando nuestro ser puro se revela.

  • Para cuidar de nuestra mente debemos dejar de alimentarla con pensamientos y más pensamientos. El problema es que de tanto pensar hemos llegado a creer que somos todo lo que aparece en nuestra mente, por eso nos comportamos como marionetas que bailan al son de los pensamientos que aparecen en escena. Esta manera de funcionar nos hace muy infelices.

  • Todo el propósito de la meditación es descubrir la sabiduría que se encuentra más allá de los pensamientos. Esta sabiduría se revela cuando te permites simplemente ser.

Tareas para la semana

  • Siéntate cada día un rato y conecta con la experiencia de simplemente ser, sin hacer, sin hablar y sin pensar. Cuando surjan pensamientos déjalos pasar y recuerda tu propósito de sencillamente ser. Si te ayuda el observar la respiración, hazlo.
  • Más valen 5 minutos todos los días que 2 horas un día y luego nada.

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