La Esencia de la Meditación

Usando los pensamientos como soporte, sesión 31/03/16

He aquí algunos puntos importantes que surgieron en la sesión de ayer. Esperamos que os sean de utilidad:

“Somos mucho más grandes que nuestros pensamientos y emociones”.

Sogyal Rimpoché

Las apariencias y la esencia de la mente

  • “La mente es la raíz de todo. La creadora de la felicidad y la creadora del sufrimiento, la creadora del samsara y la creadora del nirvana”.

  • Pero, ¿que tipo de mente crea el samsara y que tipo de mente crea el nirvana?
  • Tal y como dijo un gran maestro del siglo XX: “Samsara es la mente vuelta hacia el exterior, perdida en sus proyecciones. Mientras que el nirvana es la mente vuelta hacia el interior, reconociendo su propia naturaleza”.
  • Cuando hablamos de la mente creemos que las emociones y los pensamientos es lo que realmente somos y así nos identificamos plenamente con ellos. Pero esto es un gran error. Las enseñanzas nos revelan los dos aspectos de la mente:
  1. Las apariencias de la mente: Pensamientos y emociones.
  2. La esencia o naturaleza de la mente: La mente en sí.
  • Un ejemplo para definir estos dos aspectos sería el sol y sus rayos: Las apariencias de la mente serían los rayos del sol, mientras que la esencia de la mente sería el sol en sí.
  • Actualmente nos encontramos perdidos, hipnotizados por las apariencias de la mente, sin ser conscientes de la naturaleza de la mente. Siempre con nuestra mente girada hacia el exterior, nunca vuelta al interior. Ocupados siempre en el hacer, hemos perdido el sentido de ser.
  • Como dijo el filósofo francés Pascal: “Todas las dificultades del hombre surgen de su incapacidad para sentarse en una habitación a solas”.

Meditar usando los pensamientos

  • Pensar es la actividad natural de la mente. Con la meditación no estamos tratando de deshacernos de los pensamientos o luchar contra ellos. La meditación tiene como fin el hacer las paces con nuestra mente y con todo lo que en ella surge.
  • Lo ideal es permanecer abiertos y conscientes ante los pensamientos, sin rechazarlos ni dejarnos arrastrar. Una vez te das cuenta de que también pueden usarse como objeto para nuestra meditación, dejas de tenerles miedo. Nuestra actitud hacia los pensamientos cambia.
  • Esto se ve claramente en la cita del maestro de meditación Tulku Urgyen:

    “Si cien pensamientos pasan por tu mente en el lapso de un minuto, eso significa que tienes cien soportes para tu meditación”.

  • Temer a los pensamientos solo les da poder. La clave para usar los pensamientos como soporte es observarlos directamente. Esta observación directa los debilita pues los desconecta de su fuente de energía.
  • Cada vez que mires directamente al pensamiento, acuérdate de no aferrarte a cada pensamiento según surja. Obsérvalo suavemente y sin aferramiento. Si te es útil, recuerda que solo son como nubes, en un instante parecen muy reales y sólidas pero al momento siguiente se han disuelto.

  • Hay dos experiencias posibles que pueden ocurrir cuando observamos directamente los pensamientos:

  1. Es como mirar la TV o una película: Esta experiencia suele ocurrir más entre principiantes. Aunque todo tipo de imágenes puedan surgir en la pantalla, reconocemos que nosotros no estamos en la escena. Hay un espacio entre lo que ocurre en la TV y nosotros. Este espacio no es algo que estemos creando o fabricando con nuestra meditación, ese espacio siempre está ahí, a la espera de que lo reconozcamos. Permanece todo el tiempo que puedas en ese espacio. Cuando surja otro pensamiento vuelve a observarlo directamente. Es desde este espacio amplio, abierto y compasivo, desde donde observamos los pensamientos pasar. Con la actitud de un anciano sabio viendo jugar a un niño.

  2. Al mirar el pensamiento, éste se disuelve: Este tipo de experiencia suele ocurrir más entre los estudiantes experimentados. En el momento dirigimos nuestra atención hacia el pensamiento éste se disuelve. Es algo parecido a lo que ocurre si dirigimos la luz de una linterna hacia una sombra, en el instante la enfocamos ésta desaparece.

  • Estas dos experiencias nos revelan algo revolucionario: los pensamientos no son tan reales como pensábamos. Podríamos equiparar la distracción con la falta de luz o de claridad. Al igual que la falta de luz produce las sombras, la falta de atención produce multitud de historias o películas mentales.

  • Las dos experiencias son igual de buenas, ninguna es mejor que la otra.

  • Cuando al observar directamente el pensamiento, éste se disuelve, ahí surge un espacio. No te preocupes si, al principio, éste espacio es muy pequeño y rápidamente surge otro pensamiento. Poco a poco, con la práctica, el espacio se irá haciendo más y más grande, llevándonos así a un estado mental muy puro, desnudo y fresco. En las enseñanzas más elevadas del budismo tibetano (Dzogchen) se dice que ese espacio revela un vislumbre de la verdadera naturaleza de la mente.

  • Se dice en las enseñanzas que este proceso de observar como los pensamientos surgen y se disuelven es como escribir en el agua.

  • La meditación es mucho más fácil de lo que la gente cree. Mientras seas consciente de lo que está ocurriendo, todo lo que experimentes es, de hecho, meditación.

Práctica para la semana: Comienza a observar los pensamientos con cierta distancia. Recuerda que solo son las apariencias de la mente, nuestra telenovela personal, temporal y sin solidez alguna.

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