SESIÓN 4 “La Esencia de la Meditación”

ALGUNOS PUNTOS CLAVE

  1. La esencia de las enseñanzas de Buda
  • Debido a la vastedad de sus enseñanzas, cuando al Buda se le pidió si podía esencializarlas dijo:
  1. No cometer ni una sola acción negativa.
  2. Cultivar un tesoro de virtudes.
  3. Domar esta mente nuestra.
  4. Esta es la enseñanza de todos los Budas.
  • “No cometer ni una sola acción negativa” significa, básicamente, que si deseamos tener una paz interior y felicidad duraderas, en primer lugar debemos abstenernos de hacer daño.

Puesto que todo es interdependiente, todo lo que le hagamos a los demás terminará afectando a nuestro estado mental. A este respecto, un maestro de meditación decía: “ Si no puedes ayudar por lo menos no hagas daño”.

  • “Cultivar un tesoro de virtudes”: Al reconocer que todo está interconectado vemos que cada una de nuestras acciones, palabras y pensamientos cuenta. Movidos por una necesidad genuina de felicidad vemos en el altruismo la actitud más sabia e inteligente.
  • “Domar está mente nuestra”: De este verso se suele decir que por sí solo capta toda la esencia de las enseñanzas del Buda, porque si podemos realizar la verdadera naturaleza de nuestra propia mente, entonces habremos alcanzado el objetivo fundamental, tanto de las enseñanzas como de toda nuestra existencia. Pero para poder domar nuestra mente debemos entender primero que ésta tiene dos aspectos.
  1. Las apariencias y esencia de la mente
  • Pensar que la mente solo son pensamientos y emociones nos lleva a estar siempre involucrados con ellos. Pero lo cierto es que la mente tiene dos aspectos:
  1. Las apariencias de la mente: Pensamientos, emociones y percepciones. Se asemeja a los rayos del sol.
  2. La esencia o naturaleza de la mente: Es como el sol en sí.
  • Este estado mental enredado siempre con las historias de la mente y el mundo de insatisfacción y preocupaciones que, debido a nuestra confusión, creamos a nuestro alrededor, es lo que en las enseñanzas budistas se conoce como el samsara.
  • La liberación viene de reconocer que solo son historias, las apariencias de la mente y que no son reales.
  • Este continuo ver a través de nuestras historias hace que no veamos la realidad tal cual es.
  • Mediante la meditación, poco a poco, devolvemos la mente a su estado natural, sacándola del apego a las apariencias de la mente y llevándola a la naturaleza de la mente.
  • Como decía un gran maestro de meditación: “Samsara es la mente girada hacia el exterior, perdida en sus proyecciones. Nirvana es la mente vuelta al interior, reconociendo su propia naturaleza”
  • “No se trata de mirar hacia afuera, sino ver en el interior”.
  • Es cuando traemos nuestra mente a casa que hallamos todas las respuestas.
  • Estamos por todas partes pero no hay nadie en casa. Es por eso que no somos felices, porque nos echamos de menos a nosotros mismos.
  • Siempre hablando, haciendo cosas o pensando, pero sin idea del que habla, del que actúa, ni del que piensa. Siempre perdidos en la acción, sin conciencia de nosotros mismos.
  • Por eso, el punto principal es traer la mente a casa. Pero, ¿cómo? Puede ser tan solo cuestión de un instante, cuando simplemente te das cuenta de que estabas enredado en las apariencias de la mente y habías perdido el contacto contigo mismo, con la esencia de tu mente. Ese es un buen comienzo pues estamos viendo el problema.
  • El secreto de la meditación se te revela cuando simplemente puedes ser, solo ser. Debemos recuperar el placer y la alegría de esa simplicidad.
  • Cuando recuperamos el contacto con nuestro verdadero ser y moramos ahí, empezamos a vislumbrar una bondad fundamental que reside en lo más hondo de nuestros corazones, lo que en la enseñanzas budistas se conoce como naturaleza de Buda. Esta naturaleza de Buda se asemeja al cielo infinito que descubrimos cuando dejamos atrás las nubes de nuestros pensamientos y emociones.

Tareas para la semana

  1. Práctica formal: Continua con tus 10 minutos de meditación diaria, pero antes de comenzar dedica unos instantes a reflexionar en este ejemplo de las nubes y el cielo. Con esa inspiración comienza tu meditación.
  2. Práctica informal: Cada vez que en tu jornada te descubras enfrascado en alguna historia mental, vuelve al momento presente recordándote que los pensamientos y las emociones son solo las apariencias de la mente, como nubes: aparentes, vacíos y pasajeros.

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