SESIÓN 3 “La Esencia de la Meditación” (06-11-18)

PUNTOS CLAVE

1. La respiración como objeto de meditación

  • Aunque el propósito de la meditación es entrenar a la mente para que permanezca presente, lo cierto es que partimos de unas mentes que están muy distraídas, lo que hace que este propósito se convierta en una tarea, a priori, muy difícil.
  • Pero dentro de esta meditación shamatha, existen ciertas ayudas o soportes que van a hacer posible que podamos sacar a la mente de la distracción y seamos capaces de devolverla a su estado natural de presencia relajada.
  • Uno de los soportes común a un gran número de disciplinas espirituales es observar la respiración.
  • ¿Por qué usamos la respiración como soporte? En las enseñanzas budistas se dice que la mente tiene dos aspectos: un aspecto de claridad y otro aspecto de movimiento. La respiración (prana [Skt.] lung [Tib.]) está íntimamente relacionada con el aspecto de movimiento de la mente, de manera que el estado de nuestra mente influye directamente en el estado de nuestra respiración y viceversa.
  • Observar la respiración es tomar conciencia de la vida, del hecho de estar vivos. Por tanto es algo muy puro y auténtico; una forma de conectar con nosotros mismos a un nivel muy profundo.
  • Tomar conciencia de que estamos respirando nos devuelve inmediatamente al momento presente. Es un método fácil de usar y muy efectivo a la hora de calmar nuestras mentes.
  • En este método:
    1. No necesitas cambiar tu forma normal de respirar.
    2. Simplemente nota que estas inhalando, simplemente nota que estás exhalando.
    3. No hay comentarios ni análisis sobre la respiración.
    4. Enfócate más en la exhalación dejando que la inhalación ocurra de manera natural.
    5. Si te das cuenta de que te has distraído no te preocupes, vuelve con suavidad a enfocarte en la exhalación.

2. Los tres principios clave del shamatha

  • Aunque observar la respiración es, en cierta manera, una práctica de concentración, la meditación en sí misma no tiene como objetivo el estar cien por cien concentrados en algo.
  • Tomar conciencia de la respiración es tan solo una ayuda y no el objetivo final de la meditación. Por eso debemos poner una atención suave en ella.
  • Los maestros recomiendan poner tan solo un 25% de atención en la respiración.
  • Otro 25% de nuestra atención debe estar en la conciencia vigilante. Esta conciencia es una cualidad de la mente que se da cuenta de que nos hemos distraído y nos regresa a la respiración. Es una vuelta amable, sin juicios ni preguntas (preguntarte por qué te has distraído tan solo sería otra distracción).
  • El 50% restante de nuestra atención permanece relajado de manera espaciosa, suelta, abierta, con humor. De esta espaciosidad surge el contento interior.
  • En la meditación se da este equilibrio entre un cierto esfuerzo (atención y conciencia) y una completa relajación y apertura (espaciosidad).
  • Estos porcentajes no implican que la mente esté dividida en tres secciones. Esta división es tan solo una manera de explicar el estado despierto y relajado de nuestra conciencia durante la meditación. Se conoce en la enseñanzas budistas como los tres principios clave del shamatha.

Tareas para la semana

1. Práctica formal (en cojín o silla): Siéntate todos los días en una habitación a solas 10 minutos y observa tu respiración con atención, conciencia vigilante y espaciosidad. Cada vez que te distraigas no te juzgues; con suavidad vuelve a llevar tu atención a la respiración y relájate.

2. Práctica informal (en el día a día): Encuentra en tu jornada muchos pequeños momentos para llevar tu atención a la respiración con conciencia y una actitud espaciosa. Luego suelta el ejercicio y continúa normalmente. Repítelo cuantas veces puedas durante el día (recuerda el lema: “Poco tiempo, muchas veces”).

Nos vemos en clase el martes que viene.

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