SESIÓN 2 “La Esencia de la Meditación” (30-10-18)

PUNTOS CLAVE

1. ¿Qué es la meditación?

El primer tipo de meditación que se enseña se llama shamata:
Shamata [Skt.] , Shiné [Tib.] se compone de dos sílabas:
Shama o Shi: Calma, paz, descanso.
Ta o né: Permanecer, morar o quedarse.
Por eso la práctica del shamatha se conoce como “morar en calma” o la “meditación de la tranquilidad”.
Shamata es permitir que la mente se asiente en un estado de paz natural.
Es calmarse de un estado de excitación mental, emocional o sensorial.
La práctica de shamata le da estabilidad a la mente.

2. La postura de la meditación

A la hora de meditar es conveniente adoptar una buena postura pues esto facilitará su proceso. Ésta no debe ser demasiado relajada ni demasiado tensa.
La postura de “la mente cómoda y suelta”, o postura de 7 puntos, se adopta de la siguiente forma:
1. Siéntate en un cojín con las piernas cruzadas. También es correcto sentarse en silla con los pies apoyados naturalmente en el suelo.
2. Las manos sobre los muslos, cerca de la rodillas.
3. Mantén la columna recta, respetando su curvatura natural. Si te sientas en silla aléjate del respaldo acercándote al borde del asiento.
4. Abre un poco los hombros para que halla algo de espacio entre los brazos y el torso.
5. Relaja la nuca manteniendo la barbilla un poco hacia abajo.
6. Deja la boca ligeramente abierta.
7. Mantén los ojos semiabiertos sin enfocarte en nada en particular, bajando la mirada hacia el suelo si te encuentras agitado o elevándola si te sientes somnoliento.
Cuando no sea conveniente o posible adoptar esta postura, simplemente con dejar el cuerpo relajado y la espalda recta puede ser suficiente. Esta es la postura de 2 puntos.

3. El contento

Todos los seres humanos compartimos el mismo deseo de ser felices y no tener sufrimiento.
Hay dos tipos de felicidad según SS El Dalai Lama:
1. La felicidad de los sentidos, de la comodidad física o del placer: Muy cara y no nos satisface completamente.
2. La felicidad basada en un contento mental más profundo: Siempre disponible.
Este contento, (Tib. chock shè) proviene de sentir que es suficiente con tener suficiente. Es una sensación sana de satisfacción que nos convierte en personas sencillas y felices. Es estar agradecidos con lo que tenemos.
El exceso de deseos que padece nuestra sociedad es el origen de gran parte de nuestro sufrimiento.
Buscar la felicidad fuera de nosotros mismos nos deja sin control sobre ésta, pues este tipo de felicidad depende de causas y condiciones externas siempre cambiantes. La “felicidad” que se basa en lo externo suele durar poco y es muy inestable.
Si invertimos todo nuestro tiempo y esfuerzo en perseguir la felicidad externa, esto no dejará espacio alguno a la búsqueda de la auténtica felicidad: la felicidad interna.
Debemos llevar esta actitud de “es suficiente con tener suficiente” a todos los aspectos de nuestra vida: a la cantidad de deseos que tenemos, a la cantidad de cosas que compramos e incluso, a nivel mental, a la cantidad de pensamientos y emociones que atesoramos.

Tareas para la semana

1. Piensa en tu vida y elabora una lista de cosas, situaciones, personas, etc. que te llevan a una sensación de contento y por las que te sientes agradecido/a.
2. Continúa practicando al menos 5 minutos de manera formal en el cojín y sesiones cortas de meditación informal durante tu jornada, usando la respiración como objeto de apoyo.

Si deseas profundizar más acerca de la relación entre meditación y felicidad te recomendamos la lectura del libro de SS El Dalai Lama y Howard C. Cutler: “El arte de la felicidad”.
https://www.casadellibro.com/libro-el-arte-de-la-felicidad/9788497595957/898336

Nos vemos en clase el martes que viene.

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