La Esencia de la Meditación

¿Qué es la meditación? (sesión 29/10/15)

He aquí algunos puntos importantes que surgieron en la sesión del jueves. Esperamos que os sean de utilidad:

“En términos muy sencillos, la mejor manera de acercarse a la meditación es tratar de hacerlo lo mejor posible sin centrarse demasiado en los resultados”.

Mingyur Rimpoché (La alegría de la Vida)

  • Al principio de la sesión estuvimos compartiendo en parejas dos cuestiones:

  1. ¿Qué es para mí la meditación?

  2. ¿Como está habitualmente mi mente?

    Tras realizar la puesta en común pudimos observar como las respuestas a las dos preguntas eran prácticamente antagónicas. Mientras que todos coincidíamos en que la meditación tiene que ver con la relajación, el soltar, la espaciosidad, la atención, la conciencia y demás, también pudimos constatar como nuestra mente se halla, habitualmente, sumida en el estrés, la distracción, el miedo, la rigidez, la preocupación y demás. Así, llegamos a la conclusión de que la meditación puede ser un excelente antídoto o solución que nos ayude a transformar el estado habitual de nuestra mente.

  • Pero, ¿qué es la meditación?:

    Podríamos decir que meditar es aprender a relacionarnos de una manera más apropiada con todo lo que surge en la mente. Esto se logra al darnos cuenta de que todo lo que aparece en ella no es tan real como parece. Esta revelación es muy importante, tanto, que será la piedra angular que nos ayudará a construir una nueva relación de amistad con nuestra propia mente.

  • Cuando nos damos cuenta de lo “ilusorio” de los pensamientos y emociones, podemos dejar de identificarnos con ellos y es aquí donde empezamos a saborear la auténtica libertad. Pero el problema es que estamos profundamente distraídos. Nos sentimos atraídos por todo lo que acontece, tanto fuera como dentro de nosotros. Esta atracción (aferramiento) produce una gran agitación en nuestra mente.

  • Cuando dejamos de agitar o remover la mente, ésta, por sí sola, se calma. Este es un punto crucial de entender.

  • Debemos aprender a usar la mente cuando la necesitemos y a dejarla en paz cuando ya no sea precisa. Esto supondría hacer un uso adecuado de la mente. El problema es que no la dejamos descansar. Aquí es donde entra en juego la práctica de la meditación.

1ª Enseñanza: ¿Qué es la meditación?

  • La meditación es familiarizarse con tu mente, conocer a tu propia mente.
  • La esencia de la meditación es el estado de no-distracción.
  • El primer tipo de meditación que aprendemos se llama shamata en sánscrito, shiné en tibetano. Es el proceso mediante el cual ayudamos a la mente a que se asiente en su estado natural de paz.
  • Shamata se compone de dos sílabas: “Shama” o “Shi” [Tib.] que significa calma, paz o descanso. Y “ta” o “né” [Tib.] que significa permanecer, morar o quedarse. Así pues, shamata se traduce principalmente como: “morar en calma”.
  • La clave para la práctica de shamata es permanecer muy espaciosos. Esta espaciosidad le da una gran estabilidad a nuestra mente.
  • Se dice que la mente tiene dos aspectos:
  1. Las apariencias de la mente: Pensamientos y emociones.
  2. La esencia de la mente: Su aspecto último y verdadero.Meditar es estar más en la esencia de la mente y no tanto en los pensamientos y emociones (las apariencias de la mente).

2ª Enseñanza: La mente mono

  • La meditación nos ayuda a conocer a nuestra mente, a entrenarla y a guiarla.

  • Tres acciones que NO son meditación: Dejar la mente en blanco, tener experiencias místicas o intentar que no surjan pensamientos y emociones.

  • Llamamos “mente mono” a esta mente que no para de saltar de un pensamiento a otro sin descanso ni control.

  • Habitualmente tenemos dos actitudes básicas respecto a la mente mono:

  1. O la obedecemos sin rechistar en todo lo que dice.

  2. O luchamos contra ella.

    Estas dos actitudes solo nos causan desasosiego y la sensación de que no tenemos ningún control de lo que ocurre dentro de nuestras cabezas.

  • Para hacernos amigos de ella debemos encontrar una base en común. Y, ¿que es lo que le encanta a la mente mono? Tener algo que hacer. Ese “algo que hacer” es la meditación.

  • Para que la mente mono no ande sin control de un lado para otro le damos algo en lo que enfocarse, como por ejemplo, la respiración. Y cada vez que se vuelve a distraer, no la castigamos. Simplemente la traemos de vuelta a la respiración.

  • PRÁCTICA PARA LA SEMANA: Empieza, si todavía no lo estás haciendo, a sentarte todos los días, aunque solo sea por uno o dos minutos. Observa tu respiración y deja por un instante todas las tareas y preocupaciones a un lado. Deja tu mente en paz. Date ese regalo. Recuerda no castigarte cada vez que te distraigas. Cuanto más amable seas contigo mismo/a, más rápido avanzarás.

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