La Esencia de la Meditación

La integración en la vida diaria (Sesión 21-1-16)

He aquí algunos puntos importantes que surgieron en la sesión de ayer. Esperamos que os sean de utilidad:

“La razón de ser, el interés y el objetivo de la meditación consisten

en integrarla en la acción”.

Sogyal Rimpoché (El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte)

Encontrar el equilibrio entre la familia, el trabajo y la meditación

  • Esta enseñanza surgió a raíz de algunas preguntas que se le presentaron a Rimpoché durante el retiro de Myall Lakes (Australia) en Enero de 2006. Los estudiantes le plantearon preguntas del tipo:
  • ¿Como podemos encontrar un equilibrio entre las responsabilidades concernientes a la familia, el trabajo y encontrar tiempo para sentarse a meditar?
  • ¿Qué podemos hacer cuando nuestra pareja no está de acuerdo con el hecho de que meditemos?
  • Rimpoché explicó que, aunque a priori, todas estas cosas pueden parecer un reto, el verdadero reto y el punto principal es volver nuestra mente a casa. Si tienes una práctica diaria de meditación que te ayude a conectar contigo mismo, entonces todo funcionará, las cosas fluirán.
  • Por medio de la práctica diaria y a base de conectar con nuestro verdadero ser, día tras día nos vamos familiarizando con él, nos vamos volviendo cada vez más auténticos, más genuinos. Dejamos de sentir la necesidad de adoptar distintas mascaras según donde o con quien nos encontremos. Una vez saboreamos lo auténtico, lo falso o postizo deja de interesarnos. Empezamos a sentirnos más a gusto siendo quienes realmente somos.
  • Cuando damos un mensaje claro y directo a las otras personas acerca de quién somos, es útil para ellos porque son capaces de conectar con nosotros de una manera más auténtica.

  • Al conectar con las enseñanzas de un modo realmente profundo, se abre una dimensión interior, un estado de presencia natural desde el que podemos lograr muchas cosas en un período corto de tiempo. Sin esfuerzo. No es en absoluto un acto de equilibrio; simplemente todo fluye.

  • Es como cuando logramos la practica de shamata y nuestra mente se halla en un estado de una quietud vibrante (no congelada), en la que podemos observar el ir y venir de los pensamientos y las emociones sin que éstos perturben nuestra quietud. No obstruimos lo que surge en la mente y tampoco nos dejamos arrastrar por ello. El movimiento (en la mente) no altera la quietud, la quietud no obstruye el movimiento.
  • Una vez que alcanzas en tu práctica el punto donde has encontrado estabilidad y quietud profundas también desarrollas una capacidad inmensa para amar. Entonces, no solo puedes llevarte bien con tu familia sino también con parejas complicadas, pues estarás en disposición de darles mucho amor. Es muy importante que tranquilices a tu pareja reafirmándole tu amor.

  • La mejor forma de hacerse con una pareja difícil es cambiando nuestro ser básico por medio de la práctica. Este cambio positivo en ti no pasará desapercibido para el/ella. Y quién sabe, ¡incluso puede que termine animándote para que te sientes a meditar!

Practicando en sesiones cortas durante el día

  • Para integrar la meditación en nuestra vida debemos aprender a meditar también de manera informal.

  • Se trata de realizar muchas sesiones cortas a lo largo del día; nos damos cuenta de que estábamos distraídos, volvemos la mente a casa (el momento presente) y apreciamos mucho el estar de nuevo de vuelta.

  • No te critiques por haber estado distraído. No destruyas la joya de haber vuelto a casa con tus críticas. La distracción forma parte del pasado, ahora estás presente, reconócelo y permanece relajadamente. Luego te volverás a distraer y el ciclo comenzará de nuevo (me doy cuenta de que estaba distraído, aprecio el haber vuelto y permanezco).

  • Lo más importante es apreciar el volver a casa.
  • Para establecer este hábito de volver una y otra vez es muy bueno contar las veces que lo hacemos a lo largo del día, creando un objetivo que le dé a la mente el impulso necesario para vencer el hábito de la distracción y la resistencia a la práctica. Por eso, si eres nuevo, plantéate la meta de volver a la presencia mental dos o tres veces al día, y ve aumentando esta cifra semana a semana conforme notes que te va siendo más fácil. No te obsesiones con el número, eso no es lo importante, la clave es la intención de hacerlo y sobretodo el alegrarte cada vez que te des cuenta de que estabas distraído.

  • Utiliza cualquier medio que te ayude a volver, como poner post-its con frases inspiradoras en tu entorno, usar alarmas del reloj o del móvil, etc…

  • Recuerda: tu intención de meditar es meditación. No importa si piensas que la meditación que haces es buena o mala, hermosamente enfocada o absolutamente distraída. El punto es contar el número de veces que intentaste meditar.

  • PRÁCTICA PARA LA SEMANA: Empieza a usar el método de apuntar las veces que te das cuenta de que estabas distraído. El jueves próximo hablaremos sobre como te fue.
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