“INTEGRANDO LA MEDITACIÓN EN LA VIDA”

Sesión 7 (22-05-18)

1. Aplicar los tres principios de shamatha en la acción

  • Como ya dijimos anteriormente, el fin de la meditación es poder llevar este estado despierto y relajado, no solo a nuestro cojín o silla, sino a todos los demás momentos de nuestra vida cotidiana. Para ello nos pueden ayudar estos tres principios del shamatha:
  • Permanecer—poniendo el 50% de nuestra conciencia en ‘morar espaciosamente’. Para estabilizar nuestra mente, cultivamos la habilidad de ‘permanecer’. Cada día, en cualquier cosa que hagamos, permanecemos presentes y estables, como una montaña. Permanecemos enfocados, no distraídos y tan espaciosos como el cielo. Permanecer nos da estabilidad. La presencia espaciosa de la mente nos vuelve menos acelerados, más abiertos, más generosos, amables y compasivos.
  • Atención—poner un 25% de nuestra conciencia en un objeto o en una acción. La atención nos previene de perder nuestra permanencia y de distraernos. Nos mantiene enfocados en lo que estemos haciendo, pero sin fijarnos en exceso. Cuando solo vemos el objeto de nuestra atención y nada más (poniendo un 100% de atención), nos ponemos muy tensos, por eso necesitamos estar relajados y conscientes poniendo tan solo un 25% de atención.
  • Conciencia vigilante—poner el 25% de tu conciencia en una conciencia continua y vigilante, comprobando y supervisando si estas atento. Sin conciencia vigilante, la atención y permanencia pueden dejar de funcionar. La conciencia vigilante está viendo la impermanencia e interdependencia de las circunstancias y situaciones. Es posible ser consciente de muchas cosas al mismo tiempo sin sentirse abrumado. En un vislumbre podemos ver todo y ser conscientes sin estar distraídos por nada. Podemos ver todo aquello que necesita hacerse o dejar de hacerse.
  • Una prueba clara de que no estamos aplicando estos tres principios a la hora de realizar una acción es cuando, tras cometer un error, decimos: ¡Yo pensaba que…! o ¡Yo creía que…! Esto demuestra que nuestra acción estaba basada en un pensamiento, creencia o concepto del pasado. No estábamos presentes, en contacto con lo que estaba ocurriendo. Suponíamos que todo sería igual que antes o igual que lo habíamos imaginado, pero la realidad no es así. La realidad está en continuo cambio y por eso, si queremos cometer los menores errores posibles, debemos actuar en todo lo que hagamos con presencia mental, de manera atenta, consciente y espaciosa.

2. Integrar meditación con actividad

  • Siempre tenemos tiempo de practicar meditación, ¿por qué? Porque nuestra mente siempre está con nosotros.
  • Meditar es permanecer en el estado de no-distracción, por eso el shamatha sin soporte es el mejor tipo de meditación que podemos llevar a cabo durante el día: meditar sin enfocarte en nada, simple presencia, dejando que lo que surja, surja.
  • En este shamatha sin soporte, aunque no nos estamos ayudando de ningún objeto, como la respiración para permanecer presentes, todavía hay lo que se conoce como un “centro de conciencia”. En este centro están presentes los tres principios del shamatha.
  • Pero quizá podamos pensar que hacer las cosas conscientemente nos volverá lentos y poco productivos, pero es más bien todo lo contrario: con menos esfuerzo y estrés lograremos mucho más. Cometeremos menos errores. Todo se simplifica.

Tareas para la semana

  • Lleva a cabo tu practica diaria de meditación formal y después, durante el día continúa utilizando recordatorios para volver a tu centro de conciencia de manera muy espaciosa.

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