“INTEGRANDO LA MEDITACIÓN EN LA VIDA”

Sesión 6 (13-06-17)

1. Práctica informal

  • En ocasiones, debido a lo ajetreadas que pueden llegar a ser nuestras vidas, sentarnos en meditación formal puede ser difícil. Consciente de ello, el Buda dio una gran enseñanza a sus discípulos mostrándoles que se puede meditar en cualquier momento y lugar. De hecho, cualquier actividad diaria puede ser usada como una oportunidad para meditar.
  • Para ayudarnos a la hora de practicar de manera informal es bueno proponerse algunos objetivos: En nuestro caso, como principiantes que somos, sería algo razonable el plantearse regresar a la presencia mental de 3 a 5 veces por día, descansar un minuto en este estado de calma mental y regresar de nuevo a nuestros quehaceres. También es recomendable llevar la cuenta de cuantas veces nos hemos acordado de volver.
  • Existen diversos sistemas que nos pueden ayudar a llevar esta cuenta:
  1. Usar un contador digital.
  2. Apuntarlas en una pequeña libreta.
  3. Usar apps de nuestro smartphone que permiten contar, etc…
  • Idea los tuyos propios.
  • Hasta que establezcamos el hábito de contar las veces que volvemos al momento presente es bueno que nos ayudemos con pequeñas cosas que nos ayuden a salir de la distracción: como alarmas del reloj o del móvil.
  • Recuerda que tu intención de meditar es meditar y por lo tanto cuenta.
  • La practica informal tiene muchos beneficios:
  1. La práctica informal apoya la práctica formal, de manera que cuando nos sentemos a meditar no será como sentarse con un extraño. Las barreras entre la practica formal e informal se disuelven.
  2. Impide que caigamos en la trampa de ser tranquilos y pacíficos cuando practicamos formalmente y volvernos coléricos e intensos cuando nos levantamos del cojín.
  3. Erradica la concepción errónea de que para meditar hay que estar en un entorno absolutamente tranquilo y en silencio. Tal sitio no existe.
  4. Aprendes como lidiar con las distracciones y convertirlas en meditación.
  • Un buen practicante no es precisamente aquel que hace mucha práctica formal, sino aquel que practica todo el tiempo.

2. Recordatorios hábiles

  • Existen diversos métodos que nos pueden ayudar a recordar los puntos principales de la práctica en el día a día:
  1. Llevar contigo pequeñas tarjetas con palabras o frases que te hallan tocado especialmente y le den significado a tu práctica (ej: Atención, Espaciosidad, Paciencia, No juzgar, etc…).
  2. Poner post-its en tu lugar de trabajo, en tu casa o en tu lugar de meditación que te recuerden el volver al estado de presencia mental.
  3. Si no quieres que nadie vea tus post-its puedes utilizar en su lugar símbolos no espirituales que te ayuden a recordar.
  4. Programa la alarma de tu reloj para que suene cada cierto tiempo.
  5. Utiliza alguna aplicación de tu móvil para que ciertos recordatorios puedan aparecer en él en diferentes momentos del día.
  6. Ten un/a amigo/a con el que mutuamente os ayudéis, mediante mensajes de Whatsapp, a recordar el volver a la conciencia.
  • Échale imaginación y encuentra tus propias maneras de recordarte el volver a la atención.

Tareas para la semana

  • Lleva a cabo tu practica diaria de meditación formal y después, durante el día utiliza recordatorios que te ayuden a volver la mente a casa. Acuérdate de apreciar cada vez que vuelvas.

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