Integrando la meditación en la vida diaria

MEDITACIÓN: LO QUE REALMENTE ES (Sesión 22-10-15)

He aquí algunos puntos importantes que surgieron en la sesión del jueves. Esperamos que os sean de utilidad:

“En la quietud y el silencio de la meditación vislumbramos y regresamos a esta profunda naturaleza interior que hace tanto tiempo perdimos de vista entre la agitación y distracción de nuestra mente”.

Sogyal Rimpoché (El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte)

  • Perdemos mucho tiempo en nuestra vida discutiendo con nosotros mismos sobre si meditar o no meditar. Una vez te sientas y lo haces te das cuenta de que no era para tanto. Simplemente permítete hacerlo. Antes de sentarte en el cojín las resistencias parecen muy reales, pero tras unos minutos de meditación te darás cuenta de que solo eran otra historia de la mente a la que estábamos aferrados.

  • Aquí es importante que no luchemos contra la resistencia. Es mejor dejar que las cosas vengan y se vayan.

  • Ten mucho humor con tu mente. Sin humor te conviertes en un lugar muy estrecho donde vivir. Cuando hay humor, incluso podrás dialogar y dar espacio a todos esos aspectos internos que te incomodan.

  • El tipo de meditación que estamos aprendiendo se la conoce con el nombre de “morar en calma” (Shamata en sánscrito, Shiné en tibetano). En este tipo de meditación creamos las condiciones externas e internas para que la mente se vaya calmando poco a poco, para luego permanecer conscientemente y durante todo el tiempo que podamos en esa calma.

  • Esta meditación shamata se basa en tres principios clave:

  1. Un 25% de nuestra conciencia lo dedicamos a focalizar la atención en un objeto, como por ejemplo, la respiración. Este 25% significa que es una atención suave.

  2. Otro 25% se dedica a mantener una conciencia vigilante, que se cerciora de que estamos siendo atentos y que nos avisa si nos hemos distraído. Este es el punto más importante, sin el cual, los otros dos dejan de funcionar.

  3. El 50% restante se fundamenta en una actitud espaciosa ante todo lo que ocurre, tanto dentro como fuera de nuestra mente. El fin de la meditación no es disolver nuestros pensamientos y emociones, es más bien aprender a convivir con ellos, siendo muy espaciosos. Es nuestra actitud quisquillosa y estrecha la que hace que los hábitos negativos perduren. Ser espaciosos es la clave que permitirá que todos esos hábitos vayan perdiendo fuerza progresivamente hasta desaparecer.

1ª Enseñanza: Aplicar los tres principios clave de shamata a la acción

  • Es importante que en nuestro día a día llevemos estos tres principios clave a la acción, pues:
  1. Nos ayudarán a estar presentes en cualquier cosa que hagamos (Atención).
  2. Nos ayudarán a darnos cuenta de que no perdemos la atención (Conciencia).
  3. Nos ayudarán a ser más amables, compasivos, abiertos, alegres y fáciles (Espaciosidad).
  • Un consejo importante para llevar a cabo tus acciones diarias con atención, conciencia y espaciosidad es que visualices las cosas antes de hacerlas. No te bases en conceptos sobre como las hiciste en el pasado. Las cosas cambian y modos de operar pasados pueden quedar hoy obsoletos. Por eso: “visualiza, no conceptualices”.
  • La calma de la meditación nos puede ayudar a ver las cosas con más claridad y a ser más eficientes a la hora de planificar nuestra agenda de actividades. E incluso podremos tener pequeños “vislumbres” de cosas realmente importantes que es necesario que tengamos en cuenta.
  • PRÁCTICA PARA LA SEMANA: Continúa con el ejercicio que hicimos en clase y toma una situación concreta de tu vida en la que te gustaría ser más espacioso. Hablaremos al principio de la próxima clase sobre como te ha ido.

  • Si lo deseas puedes entrar en la sección “Meditación” de esta web y ver los vídeos tan interesantes que hay colgados. Te ayudarán a crear cada día el ambiente interno.

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