“Aprender a meditar sin soportes”

Sesión 5 (06-03-2018)

Algunos puntos clave

  1. Aplicando los tres principios de shamatha a la acción
  • Como ya dijimos anteriormente, el fin de la meditación es poder llevar este estado despierto y relajado, no solo a nuestro cojín o silla, sino a todos los demás momentos de nuestra vida cotidiana. Para ello nos pueden ayudar estos tres principios del shamatha:
  • Permanecer—poniendo el 50% de nuestra conciencia en ‘morar espaciosamente’. Para estabilizar nuestra mente, cultivamos la habilidad de ‘permanecer’. Cada día, en cualquier cosa que hagamos, permanecemos presentes y estables, como una montaña. Permanecemos enfocados, no distraídos y tan espaciosos como el cielo. Permanecer nos da estabilidad. La presencia espaciosa de la mente nos vuelve menos acelerados, más abiertos, más generosos, amables y compasivos.
  • Atenciónponer un 25% de nuestra conciencia en un objeto o en una acción. La atención nos previene de perder nuestra permanencia y de distraernos. Nos mantiene enfocados en lo que estemos haciendo, pero sin fijarnos en exceso. Cuando solo vemos el objeto de nuestra atención y nada más (poniendo un 100% de atención), nos ponemos muy tensos, por eso necesitamos estar relajados y conscientes poniendo tan solo un 25% de atención.
  • Conciencia vigilanteponer el 25% de tu conciencia en una conciencia continua y vigilante, comprobando y supervisando si estas atento. Sin conciencia vigilante, la atención y permanencia pueden dejar de funcionar. La conciencia vigilante está viendo la impermanencia e interdependencia de las circunstancias y situaciones. Es posible ser consciente de muchas cosas al mismo tiempo sin sentirse abrumado. En un vislumbre podemos ver todo y ser conscientes sin estar distraídos por nada. Podemos ver todo aquello que necesita hacerse o dejar de hacerse.
  • Una prueba clara de que no estamos aplicando estos tres principios a la hora de realizar una acción es cuando, tras cometer un error, decimos: ¡Yo pensaba que…! o ¡Yo creía que…! Esto demuestra que nuestra acción estaba basada en un pensamiento, creencia o concepto del pasado. No estábamos presentes, en contacto con lo que estaba ocurriendo. Suponíamos que todo sería igual que antes o igual que lo habíamos imaginado, pero la realidad no es así. La realidad está en continuo cambio y por eso, si queremos cometer los menores errores posibles, debemos actuar en todo lo que hagamos con presencia mental, de manera atenta, consciente y espaciosa.
  1. Regresa siempre a tu conciencia pura
  • Normalmente nos identificamos con nuestros pensamientos y emociones, pero estos no son fiables y nos causan muchas dificultades, pues siempre están cambiando. Como resultado, nos volvemos problemáticos.
  • Por otra parte, nuestra conciencia está siempre allí con nosotros; siempre ha estado y siempre estará. Nuestra mente ha estado girada hacia fuera, perdida en pensamientos y emociones y hemos perdido de vista nuestra verdadera naturaleza, la conciencia pura.
  • Para entender esta conciencia es útil el ejemplo del proyector de cine: aunque la película nos da la ilusión de la realidad, si miramos detrás de la película veremos que hay un proyector, y en su interior una bombilla. Su luz es utilizada para proyectar la película, pero ésta nunca se involucra en el contenido de la misma.
  • Si desarrollas estabilidad en el reconocimiento de la conciencia pura a través de la meditación, entonces encuentras tu base. Incluso en el medio de la ira o la pasión, serás capaz de volver a la conciencia pura y verás que todas tus historias son bastante ridículas.
  • Recuerda esto: Siempre vuelve a la conciencia pura, no a tus historias.

Tareas para casa

  • Vuelve a estos tres principios del shamatha tantas veces como puedas durante el día.

DESCARGAR RESUMEN EN PDF

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
MENU