“Aprender a meditar sin soportes”

Sesión 2 (21-03-2017)

Algunos puntos clave

  1. La postura de meditación
  • A la hora de meditar es conveniente adoptar una buena postura, ésta no debe ser demasiado relajada ni demasiado tensa.
  • La postura de “la mente cómoda y suelta”, o postura de 7 puntos, se adopta de la siguiente forma:
  1. Siéntate en un cojín con las piernas cruzadas. También es correcto sentarse en silla con los pies apoyados naturalmente en el suelo.
  2. Las manos reposan sobre las rodillas.
  3. Mantén la columna recta, respetando su curvatura natural.
  4. Abre un poco los hombros para que halla algo de espacio entre los brazos y el torso.
  5. Mantén la barbilla un poco hacia abajo.
  6. Deja la boca ligeramente abierta.
  7. Mantén los ojos abiertos sin enfocarte en nada en particular, bajando la mirada hacia el suelo si te encuentras agitado o elevándola si te sientes somnoliento.
  • Cuando no sea conveniente o posible adoptar esta postura, simplemente con dejar el cuerpo relajado y la espalda recta puede ser suficiente. Esta es la postura de 2 puntos.
  1. Shamatha sin soporte
  • La esencia de la meditación es el estado de no-distracción. Cuando por medio de un soporte hemos traído nuestra mente a este estado, en ese momento, el soporte puede ser abandonado.
  • Descansar en este estado de no-distracción de manera natural es lo que se conoce como shamatha sin soporte. Pero, ¿como debemos descansar en shamatha sin soporte? ¿como se siente este estado de relajación? Es algo similar a lo que experimenta alguien que acaba de llegar a casa tras un largo día de trabajo. Ha completado todas las tareas que se había programado, no le queda nada en absoluto que hacer o de lo que preocuparse, se siente satisfecho y dichoso. Ahora puede, simplemente, sentarse en su sillón favorito frente a la hoguera y descansar.
  • Entonces, una vez te halles en este estado de presencia natural, simplemente suelta todo y relájate, nada más. Y si surgen pensamientos o emociones no los bloquees pero tampoco te dejes arrastrar o seducir por ellos. Sin perder la presencia mental observa como vienen y como se van. Permite que cualquier cosa pueda aparecer en la conciencia mientras reposas abierto y relajado, sin perder la base de quietud del momento presente. Sin invocar el pasado ni anticiparte al futuro, descansa en la inmediatez del ahora.
  • Aunque nuestra mente no se está enfocando en nada en particular sigue habiendo cierta estabilidad, cierta presencia mental, la cual puede describirse a grandes rasgos como un centro de conciencia.
  • El shamatha sin soporte es la base de cualquier clase de meditación.
  • Al permanecer en shamatha sin soporte llegamos a la convicción de que somos mucho más grandes que los pensamientos y las emociones. Esta conciencia del momento presente eleva nuestro ser por encima de las nubes de las películas mentales y revela, cada vez más, la naturaleza de la mente que es semejante al cielo. Es entonces cuando dejamos de sentirnos amenazados por los pensamientos y las emociones, y nos liberamos del aprisionamiento.
  • ¿De donde proviene el poder de los pensamientos y las emociones? Aquello que los hace parecer tan poderosos es nuestra identificación con los mismos. Al darnos cuenta de que somos mucho más grandes que ellos todo su aparente poder se desvanece. Ahora estos pensamientos son percibidos como algo parecido a un loco hablando de cosas sin sentido ahí afuera. Ya no nos interesa.
  • Este permanecer en el momento presente sin aferramiento, hace surgir en nosotros la sabiduría del discernimiento, de manera que podemos elegir con que pensamientos quedarnos y cuales simplemente ignorar.
  • “Tal y como el espacio no esta definido ni limitado por los objetos que circulan a través de él, la conciencia no esta definida ni limitada por los pensamientos que percibe. La conciencia simplemente es”.
  • El punto clave es hacia donde está orientada tu mente; si está orientada hacia afuera, perdida en sus proyecciones, o está orientada hacia dentro, reconociendo su verdadera naturaleza.

Tareas para casa

  • Empieza tu meditación diaria ayudándote de la respiración. Cuando notes que tu mente ha adquirido cierta calma deja ir el soporte y descansa el tiempo que puedas en el momento presente. Cada vez que los pensamientos te atrapen elije:

  1. Usa la respiración (o el soporte que quieras) para devolver tu mente al momento presente. Deja ir el soporte y vuélvelo a usar según lo necesites.

  2. O vuelve tu mente al centro de conciencia y descansa sencillamente en él.

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