“Aprender a meditar sin soportes”

Sesión 1 (06-02-2018)

Algunos puntos clave

  1. ¿Qué es la meditación?
  • La meditación no se trata de “hacer algo”, se trata más bien de cómo nos vamos a relacionar con todo lo que está ocurriendo en nuestra mente, de como hacernos amigos de nuestra mente.
  • Meditar no tiene que ver con hacer un esfuerzo por calmar la mente. Meditar, en tibetano Gom, tiene más que ver con aprender a familiarizarnos o acostumbrarnos a relacionarnos con nuestra mente de una manera que nos traiga paz y contento interiores.
  • La meditación es un proceso que nos lleva a conocer a nuestra propia mente.
  • Pero cuando volvemos nuestra atención al interior, lo primero que surge es una gran sorpresa al ver lo agitada y distraída que está nuestra mente, saltando de un pensamiento a otro sin parar. Por eso, el propósito del primer tipo de meditación que se enseña (llamada shamatha en sánscrito, shiné en tibetano) es devolver nuestra mente al estado de no distracción. Aprender a estar presentes, aquí y ahora.
  • Shamatha es la meditación del permanecer o morar en calma. Se trata de volver a reunir nuestra mente dispersa en un punto: el momento presente. Este proceso de traerla una y otra vez al momento presente tiene un efecto calmante; la asienta y tranquiliza. De esta calma empieza a surgir una profunda paz y contento interiores. Es en esta paz donde permanecemos, es esta paz con la que nos familiarizamos. Esto es realmente la meditación.
  • Este aquietamiento de la mente nos ayuda a ver que las historias mentales, a las que con tanta fuerza nos aferrábamos, no son tan reales como parecían. Cuando la mente se calma se revela un aspecto más natural y genuino de nosotros mismos, lo que en budismo se conoce como la esencia de la mente.
  1. Observar la respiración
  • Cuando empezamos a meditar nos damos cuenta de lo distraída que esta nuestra mente. Hay muchos métodos para ayudar a que la mente se centre. Uno de los más sencillos es observar la respiración.
  • En este método:
  • No necesitas cambiar tu forma normal de respirar.
  • Simplemente nota que estas inhalando, simplemente nota que estás exhalando.
  • No hay comentarios ni análisis sobre la respiración.
  • Enfócate más en la exhalación dejando que la inhalación ocurra de manera natural.
  • Si te das cuenta de que te has distraído no te preocupes, simplemente trae tu mente de vuelta con suavidad a la exhalación.
  1. Shamatha con y sin soporte en pocas palabras
  • Al principio, puesto que nuestras mentes están tan distraídas, necesitamos alguna ayuda que nos permita recobrar la presencia mental. El uso de estas ayudas o soportes en la meditación, como por ejemplo la respiración, es lo que se llama shamatha con soporte.
  • Cuando la mente se serena y puede permanecer en un estado libre de distracción, es lo que se llama shamatha sin soporte. Este tipo de meditación se basa en el mantenimiento de una simple presencia mental, sin la necesidad de meditar sobre algo. En esta clase de meditación siguen estando presentes la atención suave, la conciencia que vigila que estas atento y una profunda espaciosidad y relajación. No se requiere esfuerzo, solo conciencia.
  • En un principio estamos tratando de cambiar este hábito tan arraigado que tenemos de permanecer distraídos. La meditación trata de volver la mente a casa, para que no ande perdida siempre en pensamientos y emociones.
  • Aunque en shamatha sin soporte no estamos meditando en nada en particular, sigue habiendo un centro de conciencia, una presencia mental. Si mantenemos este centro de conciencia mientras realizamos nuestras actividades diarias, nuestro día a día se impregnará de cierta soltura, espaciosidad y sentido del humor. Esto es lo que se llama meditación en la acción y es el objetivo de toda meditación: integrar el estado de presencia y soltura mental en todos los aspectos de nuestra vida.
  • Al principio, el uso de los métodos de meditación requiere cierto esfuerzo, pero a medida que nos vamos familiarizando con el estado de presencia mental, cada vez requerirá menos y menos esfuerzo, hasta convertirse en una forma natural de ser. Esta forma natural de ser, libre de aferramiento, nos revela algo crucial: No somos nuestros pensamientos y emociones. Somos mucho más grandes; es como si los pensamientos y las emociones fueran las nubes del cielo, pero la esencia de la mente, nuestra verdadera naturaleza, fuera como el cielo mismo.

Tareas para casa

  • Si eres estudiante nuevo: Empieza sentándote unos 5 minutos cada día, relajate y observa de manera muy simple tu respiración. Cada vez que te distraigas, vuelve a la respiración.
  • Si ya has hecho algún curso con nosotros: Empieza tu meditación diaria ayudándote del soporte que más te guste. Cuando notes que tu mente ha adquirido cierta calma deja ir el soporte y descansa el tiempo que puedas en el momento presente. Cada vez que te distraigas vuelve al estado de presencia mental ayudándote del soporte y vuelve a soltarlo cuando te relajes.

DESCARGAR RESUMEN EN PDF

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
MENU